Archivos mensuales: marzo 2015

¡QUIERO SER PILOTO! y mi visión no me deja.

Hoy os voy contar un caso de esos que no se olvidan. Fue uno de mis primeros casos de estrabismo. Para mi fue todo un reto porque el paciente quería y necesitaba una visión perfecta. Él tenía un estrabismo, concretamente una endotropia (“meter un ojo hacia dentro”) y necesitaba tener los ojos totalmente rectos y con una visión en 3 dimensiones máxima.

Él nos ha escrito unas palabras en las que nos cuenta su experiencia con la terapia visual. No he tocado ni una sola palabra de lo que el ha escrito porque me encanta como lo cuenta.

“Tengo 38 años, soy piloto de aviación y gracias a la terapia visual he podido dedicarme a una profesión que me apasiona.

Desde pequeñito, con 4 o 5 años aproximadamente me detectaron que tenía hipermetropía y astigmatismo en ambos ojos y  estrabismo y “ojo vago” en el ojo izquierdo. En esa época mis padres no habían oído hablar de nada parecido a la terapia o entrenamiento visual así que siguieron los consejos de los oftalmólogos y durante un tiempo tuve el ojo director tapado para que el otro ojo se acostumbrara a trabajar y se entrenara, además de la correspondiente corrección con gafas para la hipermetropía y el astigmatismo.

Así crecí sin mayores problemas, salvo la incomodidad de llevar gafas, pero nada que no me impidiera llevar una vida normal.

Desde pequeño siempre quise dedicarme a la profesión de volar, así que cuando tuve la oportunidad, a los 28 años aproximadamente, pasé mi primer examen médico aeronáutico. Hasta entonces no había sido consciente de que mis defectos visuales pudieran ser un problema. Y fue precisamente en el examen médico donde me dijeron que debido a mi problema de estrabismo no tenía una visión binocular adecuada para ser piloto y me declararon “no apto”. En ese momento me llevé una gran decepción, pero decidí que no iba a tirar la toalla tan pronto por lo que para mí era mi vocación profesional. Así que decidí acudir a otros oftalmólogos, para pedir una segunda opinión. Uno de los oftalmólogos que visité, también examinador aeronáutico, trabajaba en un gabinete médico de un centro oftalmológico en el cual había también una optometrista que hacía terapia visual. Me comentó la posibilidad de corregir mi problema. Y así tuve mi primera consulta con Gloria Hermida Salamanca, sin duda una de las mejores profesionales que he conocido y un trato personal excelente.

Desde el principio, Gloria me explico que aunque lo ideal habría sido realizar la terapia/entrenamiento visual cuando era pequeño, aún a mi edad (28 años) estaba a tiempo de corregir los defectos visuales, siempre que hiciera el esfuerzo para dedicarle tiempo y disciplina a los ejercicios visuales que e iba mandando. Así lo hice y aproximadamente un año después de realización diaria de ejercicios visuales (entre 20 min y una hora al día), volví a pasar el examen médico aeronáutico, esta vez con éxito.

No solo conseguí pasar un examen médico para poder acceder a la profesión que quería, sino que además mi agudeza visual y mi visión tridimensional mejoraron notablemente, y consecuentemente mi calidad de vida.

En conclusión, solo puedo decir cosas buenas sobre mi experiencia con la terapia/entrenamiento visual y no puedo dejar de recomendarlo, no solo a aquellas personas que tenga algún problema similar al mío, sino también para todos aquellos que quieran mejorar su calidad de visión, ya sea a nivel profesional o personal”

Todos los que son optometristas están de acuerdo conmigo, tenemos una profesión increíble y podemos ayudar a las personas como este paciente a cambiar su vida y a cumplir sus objetivos. El caso completo se publicó en el libro de Pilar Vergara “Mitos, leyendas y verdades: estrabismo y ojo vago”

Nunca es tarde para rehabilitar un ojo vago, un estrabismo, un problema de aprendizaje asociado a un problema visual… lo importante es no darse por vencido porque poder, ¡se puede!, solo hay que encontrar al profesional adecuado que te guíe en el camino y muchos optometristas comportamentales pueden conseguir grandes cambios en los pacientes.

Todavía escuchamos que se siguen dando diagnósticos demoledores y obsoletos como “tienes más de 6 años y ya no puedes curar el ojo vago” o “tienes que llevar el parche 24 horas al día”. Desde hace muchos años muchos optometristas sabemos que esto no es cierto, pero lo mejor es que ahora los estudios científicos avalan la manera de trabajar que tenemos desde hace muchos años.

Si tienes un problema visual ¡No te rindas!

 

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